
Omar Larré (40 años), uno de los cofundadores de Fintual, se sienta, abre su laptop y enumera las razones de por qué esta fintech busca convertirse en AFP. “Creemos que le hace bien al sistema y, especialmente, a nuestros clientes que exista una AFP nueva, con una oferta diferente y con nuestra marca. Obviamente, uno nunca puede asegurar rentabilidad de antemano, porque sería irresponsable. Pero sí podemos ser competitivos: tener comisiones bajas, más bajas, y una mejor atención al cliente. También podemos trasladar los valores de la marca Fintual. Uno de ellos es la claridad y la transparencia al explicar”, comenta.
Para el proyecto AFP, Fintual cuenta con una “asesoría externa y acotada” de María José Zaldívar, exministra del Trabajo, y de Verónica Guzmán, ex gerenta general de AFP Modelo.
Que Larré hable ahora tiene sentido: la firma acaba de enviar sus comentarios a la consulta pública emitida por la Superintendencia de Pensiones —vence hoy—, sobre cómo serán las reglas para invertir los recursos de los afiliados en los futuros fondos generacionales (sucesores de los actuales multifondos). Esas reglas, con límites internos y una cartera de referencia (benchmark) que cada AFP tendrá que definir, están en el llamado régimen de inversión. Lo que allí se determina es en qué tipo de activos (acciones en Chile, bonos extranjeros, activos alternativos y así) se deben invertir los fondos de los trabajadores.
Observa “barreras de entrada artificiales”. Son dos: una es sobre el grado de desviación posible de unas bandas de rentabilidad, que considera es muy estrecho. La segunda le resulta más relevante en su caso: un benchmark de activos alternativos que una administradora nueva difícilmente podría replicar. “En la práctica, replicar la cartera de alternativos es casi imposible”, por lo que eventualmente incurrirían en multas por no llegar al objetivo.
“Pero más allá del número exacto y del castigo financiero exacto, nosotros evaluamos que, reputacionalmente, para una AFP nueva es muy malo partir con un castigo. El costo reputacional no es fácil de cuantificar en moneda”, teme Larré, “pese a que se haga el mejor esfuerzo”. En las simulaciones de Fintual, entre 41,9% y 53,7% de las ventanas móviles de 12 meses contenían al menos un aporte obligatorio, aun cuando la AFP se limitara a intentar replicar el benchmark.
“Tiene que haber activos alternativos porque son buenos para el afiliado. Pero eso no contradice que puedan existir esquemas en los cuales una AFP entrante no tenga problemas para replicar la cartera de alternativos, porque se eligió un benchmark endógeno”.
—¿El benchmark endógeno les da una ventaja a los actores actuales más grandes?
“Sí, exactamente”.
Fintual plantea cuatro sugerencias distintas para corregir, a su juicio, tales barreras: 1) excluir temporalmente los activos alternativos del cálculo de premios y aportes obligatorios, mientras se prueba una metodología más adecuada; 2) reducir los mínimos exigidos de estos activos durante las primeras etapas, para que una AFP nueva pueda construir gradualmente su cartera; 3) crear un benchmark que compare inversiones equivalentes según estrategia, vintage, moneda y madurez, o 4) ampliar las bandas de desviación, de modo que los errores normales de réplica no terminen generando castigos económicos y reputacionales.
¿Licitación de cartera?
La reforma incluye una licitación para quedarse con el 10% de los afiliados, pero para Fintual los esquemas propuestos constituyen un “desincentivo alto”, dado el riesgo reputacional y financiero por multas.
La comisión actual más baja es de AFP Uno (0,46%). La propuesta de Fintual sería menor. Sí se sustenta, plantea, en que su negocio es digital, sin costos por muchas sucursales. Fintual haría la recaudación y pago, dice Larré, y en regiones podría haber representantes de la AFP en vez de sucursales.
“Básicamente, si estas barreras artificiales no existen, el proyecto de AFP de Fintual debería poder entrar”, afirma.
—¿Y entrarían al sistema aunque no ganaran la licitación de afiliados?
“También es una opción bastante posible”.
—¿Compitiendo también mediante la comisión?
“Sí. Hay un espacio que, en la práctica, ninguna AFP ha utilizado en décadas: entrar orgánicamente, sin licitación. Esa opción existe y la estamos analizando. En la práctica, entrar sin licitación permite no tener una red de sucursales regionales”.
—Eso reduce mucho los costos.
“Sí. Reduce los costos, nos permitiría mantenernos muy competitivos y, pese a no ganar una licitación, tener un crecimiento orgánico con una comisión baja... En nuestro modelo actual, con o sin licitación, vamos a tener nuestro propio back office interno y nuestro mid office interno”.
Omar Larré es el cofundador y CIO de Fintual.